







Existen numerosas definiciones de coaching y todas ellas podrían ser validas. Para nuestra organización el coaching es una metodología de trabajo y unas herramientas que nos permiten, convenientemente aplicadas, ayudar a los demás a obtener resultados fuera de la “norma” y mejorar la forma en que hacen las cosas y porqué las hacen. El coaching por tanto es más que una simple herramienta de gestión, en cierta forma, un modo de ser y hacer las cosas, lo que facilita su extrapolación concreta a determinadas situaciones y ámbitos de la empresa y sus profesionales, dando lugar a las diferentes especialidades del coaching.
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"Aprendizaje es experiencia, todo lo demás es información" (Albert Einstein)
El coaching es un proceso estructurado, que centrado en los ejecutivos, les ayuda a descubrir su fortaleza y debilidades, para de esta forma trazar su “propio” camino a seguir (hoja de ruta). El coachee , en este caso el ejecutivo, debe superar por si mismo, todos aquellos obstáculos que condicionan su toma de decisiones, y que en el fondo le impiden ejercer un claro liderazgo. Los temores, miedos e incertidumbres personales limitan nuestra capacidad de transformación y la de todos los que están a nuestro alrededor. “La función de un director de orquesta, es animar a los músicos, enseñarles, llevarlos e inspirarlos par que ellos puedan sacar lo mejor de sí mismos”. Estas palabras de Daniel Bareboim, reputado director de orquesta, refleja mejor que ninguna otra definición, lo que es la aplicación del coaching a los directivos y ejecutivos de empresa que tienen la responsabilidad del liderazgo de equipos humanos.
El coaching empresarial o “corporate coaching” es una modalidad del coaching centrada en la mejora de las organizaciones a través del crecimiento personal de sus individuos. Lógicamente, al ser su ambito de aplicación tan extenso, hay que partir de la situación que se quiere mejorar/potenciar, planteando de forma correcta los objetivos que se quieren alcanzar. Cabe destacar que no todos los objetivos podrán alcanzarse con el coaching, no es una formula milagrosa, ni sirve para todo, como muchas corrientes quieren hacernos creer.
Los principales beneficios que podemos obtener del coaching empresarial son:
Mejorar las relaciones y la comunicación entre las personas de la organización, creando un clima laboral adecuado.
Mejorar el rendimiento de las personas en sus respectivos puestos de trabajo.
Incrementar la autoestima de las personas a través del autoconocimiento y la convicción.
Potenciar y facilitar el autoaprendizaje y la transferencia de conocimientos y experiencias en el puesto de trabajo.